|
¡Salvemos a Chapala!Brigitte Boehm Schoendube. »Empieza con el alumbramiento de su singular personaje: el Lago de Chapala y nos traduce el significado tras el levantamiento de los suelos marinos y los plegamientos de corteza terrestre que ilustran el crecimiento del niño, para llegar en unos ochenta millones de años a la edad de madurez. »Al final entendemos que el lago de Chapala podría volver a ser un lugar para pasear en lancha, nadar y degustar de sus platillos a base de popochas, pescado blanco y charales. »¡Salvemos a Chapala! rompe con el esquema reductivista y ofrece al lector un espectro de múltiples dimensiones para cerrar con claridad y optimismo su posible recuperación.»
Casillas de Alba, Martín. ¡Salvemos a Chapala! |
|||||
|
|