|
Las alegres comadres de WindsorLas alegres comadres de Windsor (1597) es una comedia inglesa por excelencia en donde vemos a un viejo Falstaff viviendo en esa villa, decadente y sin un quinto. Por eso se convierte en un caza-fortunas seduciendo, al mismo tiempo, a las dos alegres mujeres casadas de Windsor. Esa es la trama principal de esta comedia deliciosa y ligera, donde los protagonistas son por primera vez sólo los miembros de la pequeña burguesía de provincia, como esa que vivía en Inglaterra a finales del siglo XVI. Tres veces tres cae en la trampa el viejo Falstaff, mientras alguien más conquista a la joven Ana Page. Todo termina en medio de una mascarada en el bosque de Windsor, con un Sir John que cree que está en medio del infierno, mientras los parroquianos se dan gusto apaleándolo y burlándose de él, no digamos de las comadres de Windsor, antes de irse a celebrar la boda de los jóvenes con una cena en casa de la señora Page, quien propone que se vayan a cenar para contarse historias alegres, como sucede en el verano durante la sobremesa. Por ahí escuchamos sus fallidos planes: «Nada de bromas, Pistol. Es cierto que tengo cerca de dos varas de redondez, pero ahora no se trata de eso, sino del proyecto para hacer el amor a la señora Ford, a la cual creo que tiene un corazón hospitalario. Mientras descuartiza un ave, habla y me hecha ojeadas hechiceras. Comprendo a dónde quiere ir a parar. La expresión menos agradable de toda su conducta, traducida en buen romance significa: «Soy toda suya, sir John Falstaff». Y la señora Ford quisiera saber ¿qué tormenta arrojó a las playas de Windsor a esta ballena cuya barriga tiene tantos barriles de aceite? y planea cómo vengarse de él: engañarles, darle esperanzas hasta que los ardores de concupiscencia derritan su grasa Toda una comedia. CONTENIDO:A manera de Prólogo Primera edición: marzo, 2007 El Globo Rojo, México. 130 páginas. |
|||||
|
|